LITIGACIÓN PENAL
Litigar para ganar o posicionar al representado para lograr acuerdos que protejan su libertad, reputación e imagen hacen parte de la más natural muestra de la actividad penal mediante la defensa estratégica que conduce a identificar, evaluar y actuar en el proceso, apoyando la labor con terceros -investigadores, peritos o analistas- para ofrecer un soporte defensivo que haga ganar y derrotar en el litigio abogando por quien representa en la defensa de sus derechos y garantías.